Lluvia


No debemos olvidar que hoy es cuarenta de mayo y este año el refrán se ha cumplido del todo, este asqueroso día de lluvia ha conseguido acabar con la dolce vita, por mucho que me empeñe yo, hoy no es día de piscina y punto.


A esto le tenemos que sumar unos pequeños desengaños de esos del corazón que he sufrido, ya sabéis que no me gusta hablar aquí de mis líos de faldas, en este caso de pantalones, pero de vez en cuando no está mal que sepáis que tengo mas vida sexual de la que suelo presumir, bueno, no es que sea para tirar cohetes, pero de vez en cuando algo me tiro. En este caso, lo voy a confesar a riesgo de que lo lea quien no debe, resulta que en los últimos meses he tenido un rollete efímero pero muy bonito, y, cuando ya estaba empezando a cuajar la cosa, que me encontraba a gusto y con la mente ocupada, voy y me entero de algo que ha forzado la ruptura inmediata, fulminante, no quiero líos raros. Otra vez a sufrir, definitivamente no estoy yo hecho para estos menesteres de las relaciones mas allá del polvo de una noche.


Se que muchos de los que leáis esto os vais a quedar de piedra por no haberos contado nada antes, pero esta vez he intentado ser discreto, pero ni con esas me funcionan las cosas. Otros cuando lean esto se que se van a enfadar conmigo, pero mas me enfada a mi el engaño y la mentira. Y, como diría mi heroína de niñez Mayra Gómez Kemp: hasta aquí puedo leer (en este caso escribir).


Besos lluvioso por dentro y por fuera.